
Tengo debilidad por las iglesias. Cada vez que viajo o paseo y paso por alguna, tengo que entrar a conocerla (y a agradecer, siempre agradecer). Me fascina observar la arquitectura, la decoración (¿le cabe el término "decoración" al interior?), el silencio cuando no hay misa. No importa si es humilde y austera o si es ostentosa. Mi favorita, Nuestra Señora de Lourdes. La iglesia de mi barrio. La que marcó mi infancia y mi adolescencia en cuestiones de fe. Donde recibí la mayoría de mis sacramentos (te debo los últimos tres). Donde descansan mis seres queridos. La más hermosa, arquitectónicamente hablando. La que tiene la mejor acústica. La más fotogénica.
Buscate un lugar cómodo para ver todo lo que tengo para mostrarte. Que disfrutes del paseo:
Interior
Hay mucho más para ver, como las santerías, donde venden estampitas y otros recuerdos; la librería con toda su literatura de liturgia; la capilla para las ceremonias con poco público; el descanso de los peregrinos, un lugar rodeado de verde con mesas y sillas para recuperar energía. La iglesia tiene también un templo superior, que no siempre está abierto al público. Quedará todo para una próxima visita.
Gracias por llegar hasta acá. Fue una entrada larga, pero no quería dejar que pase más tiempo sin mostrar la iglesia de mi barrio, un orgullo para todos nosotros.




















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